Han pasado tantas cosas en estos últimos meses que me dediqué al trabajo, a la facultad, a los amigos, al amor, tantas cosas.

Fui adaptándome a los nuevos sonidos que iba descubriendo con el audífono Phonak pero en este último tiempo noté que me estaba costando estar en conversación en grupo, supuse que era el estrés. Luego me dí cuenta que iba calibrando el audífono como 5 veces y decidí preguntarle a María, mi audióloga.

Tantas charlas que veníamos teniendo, y entre todas esas charlas con ella y con mi pareja, venía dando vueltas con “Y si pido otra opinión? Otro médico?”..

Di tantas vueltas que terminé yendo a la Clínica Colón a pedir un turno con el Dr. Asensio que es conocido en todo el ámbito auditivo de la ciudad donde vivo, mientras tanto estaba a full con la facultad que perdí dos materias pero una no! Vamos todavía!

Llega el día que tenía el turno, le cuento toda la situación donde el finaliza con esta frase:

  • No podés estar esperando con todas las dudas si sos o no candidata al implante. Mi consejo es que aproveches la oportunidad porque hoy en día, evolucionó todo. Y no podés estar con el corazón en el cuello (es una frase literal, metafóra) pensando si te anda el audífono, si tenés la pila a mano, etcétera.

Así que, me mandó a hacer todos los estudios si soy o no…

Así es, decidí sacarme la duda.

Mi otorrino, Dr. Gimenez que me trataba desde los 12 años o un poco menos me ha dicho siempre que no me servía, que siempre va a llegar lo último…

Lamentablemente el Dr. no trabaja más en el Hospital Privado de la Comunidad, puso su consultorio y no fui porque sabía que me diría que no me servía.

Puede que esté mal de haber decidido ir a saber más, tener otras opiniones de otros otorrinos pero lo que más quería saber realmente si era o no candidata al implante.

Mientras tanto, quería saber que me estaba sucediendo, porque me estaba costando hablar en conversaciones en grupo como lo venía haciendo siempre, muchas cosas pensaba.

Lo que aprendí en todo este tiempo es que a veces los años no vienen solos, ya tengo 32 años, tratando de hacer la carrera que encontré tarde mi vocación, al mismo tiempo, lidiando todos los días de mi vida de prestar atención a todos, perdí parcialmente el labiolectura.

Me está costando entender lo que oigo por teléfono mientras los demás hablan, es decir, escuchar de todo y me manejo con un solo oído.

Entre todas las cosas que estaba pasando, obviamente indagaba más a aquellos que se han operado, ya hoy en día están a mil, están muy felices con los sonidos que rodean a ellos.

Obviamente la rehabilitación no es fácil pero hay que pelearla…

Para no explayarme tanto, les resumo:

Los resultados que me han hecho para saber si era candidata al implante: ha sido un completamente SÍ…

 

Anuncios