Sucedió en el día sabado 7 de marzo en mi ciudad, Mar del Plata.

Participé en el maratón de 5km por el día internacional de la mujer, por lo tanto, perdí mi audífono digital que estaba guardado en una cajita y estaba dentro de una bolsita pequeña transparente en mi riñonera. No sé como se me cayó, lo pensé tantas veces que dejé de culparme porque hice caso a mi mejor amiga, sucedió y punto.
Acto seguido, lo publiqué en todos lados y en mi muro personal del Facebook.

Fue horrible estar sin el audífono digital que lo tuve por 8 años, recuerden que a mis 23 años había dejado de utilizar el audífono analógico. Así que, 8 años sin uso, obviamente lo mandé a arreglar. El costo del arreglo sale saladito pero vale la pena la espera. Así comienzo a realizar los trámites ante la obra social IOMA.

Será la primera vez que tramita ahí, ya que, siempre usé la obra social de mi papá, y lo hago ahí porque cubren al 100% de acuerdo a la ley de discapacidad.

Mientras tanto, estoy utilizando el audífono de una gran amiga que me prestó para poder zafar en estos días ( NOTA: zafar significa salir de apuros) hasta tener mi audifono analógico arreglado!

Lo que más aprendí en estos días que puedo llorar todo pero hay que seguir para adelante. Que todo tiene una solución, hay que sonreír más..

Obviamente esto me distrae porque rindo este viernes el examen final de teoría constitucional, pero prometo hoy y mañana meter muchas pilas al estudio así me irá bien!
Ahora viene otro post!

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