Todos los días en mi casa siempre están los sonidos molestos! 22.30 ó 23hs!

Los benditos empleados de la recolección de los residuos – prefiero decir eso que “la recolección de la basura” –  hacen esos sonidos que a mis vecinos les molestan bastante, en cambio, yo apago mi audífono o me lo saco.

¿Quién no lo ha hecho?

La mayoría se ponen quisquillosos ante los sonidos molestos que hay en la calle ( tráfico, construcciones,etcétera.), en los negocios (radio o música), en el shopping,etc. Pero llega el momento que deciden oír música, enseguida se ponen los auriculares y llevan al máximo el volumen más de lo permitido.

Ahí es donde deberíamos entrar todos nosotros informándoles que no es sano, pero la pregunta es: lo hemos hecho alguna vez?

Por mi lado lo hice con mis amigos e conocidos ,claro que la importancia que dieron fue muy poca. Jamás sabrán lo que es estar en silencio absoluto.

Aunque debo confesar que también lo encuentro divertido, de hecho, más de uno nosotros lo hicimos todo el tiempo!

Situación real de la vida cotidiana de todos los que sufrimos de la discapacidad auditiva:

En mi trabajo, siempre me tomo el colectivo que me deja justo en la entrada de la facultad aunque me podría ir caminando que son casi 18 cuadras pero las ganas faltan!

Casi siempre se llena el colectivo y no falta nunca el personaje: joven con el celular o radio sonando la música cumbia o otro tipo de música ( hace poco escuché música pop!)

Todos con cara cúlica ( cara cúlica: mala cara) mientras yo sonrío…

Claro que sonrio porque apagué el audífono!

Hay que rescatar el lado positivo….

 

 

Anuncios