Nos cuesta pronunciar ciertas palabras que no nos damos cuenta que no llevan tildes, o quizás soy la única que me pasa esta situación pero lo dudo mucho.

Al ser hipoácusicos,nos inculcan inmediatamente la lectura, al mismo tiempo, pronunciar cada palabra hasta oír a las personas que nos enseñan de cómo se debe pronunciarlas.

Supongamos que estamos enfrente de un espejo y tenemos que “ver” ó “leer” ó “entender” de como pronunciamos las palabras, inclusive sentir la voz. (Técnica muy usada en el ámbito)

Nosotros, tratando de entenderlos…

 

Hasta el día de hoy, todos los que me conocen aún no entienden de que todavía me cuesta pronunciar ciertas palabras o no me doy cuenta que tales palabras no llevan tildes, por ejemplo, “Muñoz”  sin querer le agrego un tilde en la letra U, sólo que no me doy cuenta.

Es parte de la discapacidad auditiva.

Es una de las experiencias laborales que me pasó, inclusive en la facultad.

Como siempre, refuto que al ser hipoacúsica, me cuesta.

 

Obviamente no entienden pero no es para estar enojado con la vida, sino que no es fácil explicar a los demás que nosotros no nos oímos. Por más que tenga mi audífono digital aún no me escucho…escucho a los demás…

 

Ustedes que dicen?

 

 

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